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26.11.11

Tu opinión: 

La vida es muy corta para despertarse con remordimientos. Quiere a la gente que te trata bien, y olvida a los que no lo hacen. La vida pone a cada uno en su lugar. Piensa que todo llega, y pasa por una razón. Si tienes una segunda oportunidad, agárrala! No la desperdicies.

17.11.11

Tu opinión: 
Somos cristales. Podemos rompernos. Pueden rompernos. Podemos caer, y salir intactos. O llenar el suelo con pequeños trocitos de vidrio. Desaparecer. O ser reemplazados por otros nuevos.

14.11.11

Tu opinión: 
Lo malo de los sentimientos es que tienen ese modo sigiloso de aflorar cuando menos te lo esperas.


Tu opinión: 

Somos lo que soñamos ser, y ese sueño no es tanto una meta como una energía. Caemos, nos levantamos. Cada día la vida empieza de nuevo. La vida es un acto de resistencia y de reexistencia: vivimos, revivimos. Pero todo se sostiene en la memoria. Los recuerdos tienen la estrategia de la luz, van hacia delante. Esas fotos imprescindibles del álbum de la vida. Por eso hay una clase de melancolía que no atrapa, sino que nutre la libertad, y en esa melancolía, como la espuma en las olas, se alzan los sueños.

13.11.11

Tu opinión: 

La memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos, y gracias a ese artificio, logramos sobrellevar el pasado.

12.11.11

Tu opinión: 
Sólo ahora, cuando miro hacia atrás, veo cómo derribaste mis muros y entraste en mi vida, a oleadas.
-Acércate. No tengas miedo. ¿Cómo te llamas? ¿Tu color favorito? ¿Una canción? ¿Una película? No estés nerviosa. ¿Estás colocada?
-He tomado una pastilla.
Me estaba esperando. Yo no le había seguido, quería huir. Y ahora, de repente...
-Eh, pide un deseo. Pide un deseo y te verás, en un escenario, vuelta al revés, con guirnaldas enredadas en tu pelo y te quedarás gratamente sorprendida...
Suavemente, me dijo: Te mutilaré la mente.


6.11.11

Tu opinión: 
 Las personas controladas siempre están nerviosas, porque en lo profundo está oculto un torbellino. Si no estás controlado, fluyes... Si estás vivo entonces no te sientes nervioso. No tiene sentido estar nervioso, lo que tiene que suceder, sucede. No tienes expectativas con respecto al futuro... no estás fingiendo. Así que, ¿por qué tendrías que estar nervioso? Para controlar esta mente uno tiene que permanecer tan frío y congelado de manera que la energía vital penetre en el cuerpo. Si te permites moverte, todas estas represiones saldrán a la superficie. Por eso la gente ha aprendido a ser fría, a tocar a otros sin tocarlos, a ver a otros sin verlos. La gente vive con clichés: "Hola, ¿como estás?; a nadie realmente le importa. Esto solamente se hace para evitar el encuentro real entre dos personas. La gente no se mira a los ojos, no se toman de las manos, no intentan sentir la energía del otro, no se permiten fluir el uno con el otro. Tienen miedo, simplemente aguantan. Fríos y muertos, estamos metidos en una camisa de fuerza

5.11.11

Tu opinión: 
En la vida solo hay una cosa segura, no importa lo mucho que lo intentes, no importa lo buenas que sean tus intenciones: vas a cometer errores, vas a hacer daño a la gente y van a hacerte mucho daño, pero si querés recuperarte sólo hay una cosa que tenés que aprender: a perdonar, a pedir perdón y a olvidar. Eso es lo que dicen. Es un buen consejo, pero no es muy práctico. Cuando alguien nos hace daño queremos devolvérselo. Cuando alguien hace que nos equivoquemos, queremos tener razón. Sin el perdón, nunca se ajustan las cuentas, las viejas heridas nunca se curan. Y lo máximo que podemos esperar es que un día, tengamos la suerte de poder olvidar.


1.11.11

Tu opinión: 

Si hablamos en serio tengo que decir que todavía me asustan dos cosas más que nada en el mundo: el abandono y el reemplazo. Las dos por igual. En realidad, son casi lo mismo. Toda la vida me sentí reemplazada y lo cierto es que no sé luchar cuando me están desplazando. Cuando llega a mi vida un par, simplemente opto por retirarme, siento que no puedo ser competencia de nadie. El tema acá sería preguntarse por qué me siento amenazada cuando estoy entre pares, entender por qué tengo esa necesidad de competencia que para mí antes de comenzar ya es desleal. ¿Por qué? Porque sí, sabemos que tengo un tema con el abandono (y que probablemente se deba a algún desvarío de mi infancia) pero si hay algo que me cuesta más que el abandono es el reemplazo. Palabra fuerte, si las hay. Ser abandonado es desprenderse de un lazo, desajustarse el cinturón: sentirse inseguro. Cuando alguien me abandona me siento huérfana, perdida, sin tierra, entre la neblina buscando el camino de vuelta a ninguna parte. Ese es el abandono: una casa vacía y yo gritando el nombre de quien me abandonó. Abandono es un eco que dice incansablemente en mis dos oídos para siempre. En cambio, el reemplazo es aún peor. Es un bosque sin neblina, donde claramente veo que no solo me han dejado a un lado, sino que lo hicieron por un propósito o mejor: por una persona. Que me abandonen y se retiren con las manos vacías, bien, podría entenderlo después de un intento de suicidio y cinco años de terapia, pero que me abandonen para irse con otra persona, jamás. No voy a poder entenderlo, ni quiero, ni pienso, ni nada. No. Es una negación absoluta, el reemplazo es sinónimo de sofocación, de que me falta el aire, de que me puedo morir inmersa en convulsiones sin remedio alguno. No me reemplaces jamás.