Seguidores

21.1.12

Siempre tuya.

Tu opinión: 

Ambos estaban ahí, sentados uno junto al otro, pero más lejos que nunca. Parecían exhaustos. Ella, por la decisión que acababa de tomar, quizás ya comenzaba a arrepentirse y él, por su parte, no podía creerlo. No entendía cómo ella que lo amaba, la que lo había hecho sentir tan especial y le había  perdonado sus peores errores, ahora quisiera marcharse. Lo primero que le pidió fue una explicación. Ella dijo que necesitaba salir de él por un tiempo, que estaba cansada y necesitaba descansar, pero que lo amaba. Como de costumbre, él no le creyó. Nunca le creía y veía con demasiada simpleza cada ‘Te amo’ que ella le dedicaba desde lo más profundo de su alma. Sospechaba que estaba formando parte de otro de sus juegos y aunque era eso lo más probable, ya no quería ser su víctima.
Él estaba triste y sin comprender mucho. Recién ahora tenía noción de lo que se sentía quedarse solo y comenzaba a pensar que estaba siendo reemplazado. Ni siquiera se imagina lo que siente ella, no se da cuenta que nunca se había aferrado así a alguien. Si supiera todo lo que lo quiere y que hace esto sólo para tratar de desatarse un poco de él. Sin embargo, nunca la había valorado, se acordaba tan poco de lo que habían sido y la había dejado ir tantas veces que fue por eso que ella quiso tomar esta decisión. Le dijo que lo amaba demasiado como para no ser su prioridad, cómo él lo era en su vida, y que nada valía la pena si no estaba dispuesto a demostrar ese supuesto amor que sentía, porque no se conformaba con menos. Entonces él la besó y le dijo ‘Te amo’ sin cesar, la abrazó fuerte, luego la tomó de las manos y la miró fijamente. Ambos vieron la tristeza dibujada en el rostro del otro, pero eso no bastaba. Ella siguió hablando y por último le dijo:


+Voy a estar con vos siempre que pueda ser única en tu vida. Volvé por mí las veces que quieras, siempre y cuando te sientas seguro de que podes darme lo que pido.

-De acuerdo. Quizás este no sea nuestro momento, pero sé que no vas a estar siempre que yo quiera.

+Cualquier momento puede ser nuestro momento, sólo hace falta que te lo propongas, por mi parte, ya hice.

-¿Qué te propusiste?

+Estar para cuando quieras. Sé que ahora no es el momento, no puedo tenerte de la manera que quiero.

-No vas a estar, ya sé que no.

+Créeme. Estuve una vez, ¿Por qué no podría volver a estarlo?

-¿Segura que vas a estar?

+Digo que voy a estar y que te amo.

-Veremos…

+¿Dudas de que te ame?

-No, yo también lo hago y como a nadie, sólo dudo que algún día pueda darte todo lo que mereces y tengo miedo de nunca poder lograrlo.


Entonces ella comprendió que a veces es el miedo el que todo nos arrebata y no nos deja ser lo que en realidad somos. Quizás él tenía miedo de demostrar qué sentimientos tenía realmente y luego no poder entregar todo lo que consideraba necesario. Él la amaba, pero no estaba preparado para darle lo que pedía, y por eso creyó que la estaba perdiendo para siempre, pero, al menos, ahora sabía de qué manera conformarla. Tiene la certeza de que volvería cuando sea capaz de vencer sus propios miedos y tenga una sola prioridad: ella.

2 comentarios:

meli dijo...

ame tu blog, y como escribis, es muy delicado ,muy lindo ♥
te sigo ,te espero por el mio!

Srh_X3 dijo...

Me encanto tu blog!! Te espero por el mio! :)

http://believeindreams-x3.blogspot.com/

Saludos!!