Seguidores

13.5.12

Tu opinión: 
Queríamos tomar agua de lluvia,
como cuando pendejos,
sin miedo al malestar.
Queríamos pisar baldosas flojas,
para empapar de frente,
al primer gil calentón.
Y también patear por la orilla del mar,
hundiendo los pies en la espuma fría,
o cruzar el río sin saber nadar,
por puro placer, sin ninguna red.
Queríamos pegarnos un buen baño,
para lavar las culpas de tanta rigidez.
Queríamos que se inundara todo,
y las bocas de tormenta, no alcancen a desagotar...